Fertilidad y relación de pareja, ¿un punto de no retorno?

Fertilidad y relación de pareja

El vínculo entre la fertilidad y la relación de pareja es muy fuerte. Aunque muchas veces es un tema subestimado.

 

La fertilidad juega un papel esencial en la relación de pareja, casi hasta el punto de marcar un antes y un después en la propia relación. El primer pensamiento que mina la estabilidad de una pareja cuando se diagnostica un problema de fertilidad es el sentimiento de culpa. A veces es tan fuerte que les lleva a sentirse inadecuados, incluso he oído a pacientes pronunciar la palabra «inútil».

Pero  ¿culpable de qué? Una persona puede sentirse culpable por lo que hace, no por lo que sufre.

La naturaleza decide por nosotros, no siempre podemos controlarlo todo. Sólo nos queda aceptar y luchar para seguir adelante, contando con nuestras propias fuerzas y pensando que sólo si buscamos la solución tenemos posibilidades de encontrarla.

 

¿Por qué hablamos de fertilidad y relaciones de pareja?

 

El amor entre dos personas es un sentimiento que se cultiva día tras día pero que necesita de la autoestima para nutrirse y crecer.

 

En el momento en que das paso a la debilidad, a los miedos, a la incertidumbre, empieza a vacilar. Se pierden años de felicidad, de momentos difíciles ahora superados, de certezas alcanzadas en el camino. Pero entonces, ¿todo depende de nosotros?


Seguramente no. Cuando hablamos de la palabra amor, sabemos que es un sentimiento compartido que, en esta dura experiencia, será «arrollado», arrastrado por una ola de acontecimientos incontrolables.

Tendremos que lidiar con emociones contrapuestas. Un contraste de emociones que chocan con las de la otra persona.

A veces te sientes solo, y otras veces te gustaría estar solo, perdido en ese laberinto de sentimientos contrastados. Pero estar en pareja hace que nos detengamos a pensar en cómo siente el otro, qué quiere, cómo podemos ayudarlo y cómo dejar que él nos ayude.


No es fácil poder comprender el dolor ajeno, reconociendo la tristeza de una mirada impotente, en un intento de levantarnos el ánimo. Pensar que, a pesar de esos silencios ensordecedores, su corazón pide ayuda. A veces es mucho más fácil alejarse.


Una pareja que se somete a un tratamiento de reproducción asistida es como un barco en un mar agitado que corre el riesgo de hundirse a cada intento. Pero deben tener la fuerza de  tomarse de la mano y volver a la superficie para seguir nadando hasta la orilla y allí vivir en la felicidad de haber crecido y ahora ser tres (o más).


La relación de pareja debe ir más allá del acto religioso o civil. Es una promesa de complicidad y respeto mutuo, es un acto de renuncia en la búsqueda desesperada de la felicidad ante los ojos del ser amado.

 

La PMA es un punto de no retorno en las relaciones de pareja.

 

Parece imposible, pero es verdad. El duro camino de la PMA marca irreparablemente la relación de pareja. Afortunadamente, no sólo en sentido negativo.

 

En estos años de experiencia he visto parejas enamoradas, maridos ausentes, mujeres que no querían un hijo y mujeres desesperadas ante la idea de no poder tener uno. “Mi marido dice que no lo sentiría como suyo, ayúdenme a hacerle cambiar de opinión”.

 

Tuve que ponerme en un papel que no sentía mío, y me dije: «¿quién soy yo para asumir esta responsabilidad»?

 

Encerrados en una habitación, vi lágrimas de tristeza caer sobre los rostros demacrados por el sufrimiento, las manos temblorosas por el miedo de no poder llegar al final, las miradas bajas por la vergüenza.

 

Escuché voces rompiendo en sollozos, silencios pesados ​​que convertían los minutos en horas. Fue una responsabilidad enorme, a veces  hubiera preferido no estar ahí, tengo que admitirlo. 

Pero también vi ojos llenos de esperanza y manos que se agarraban en un apoyo mutuo. 

Palabras de aliento, dulces abrazos, gestos de complicidad.

 

La PMA también puede crear mucha unión. Muchas parejas no estaban casadas, pero estaba claro que se habían hecho esa promesa de todos modos, para toda la vida, para bien o para mal.

 

No todos tenemos la capacidad de afrontar los problemas y desafíos que nos depara la vida. No todos somos capaces de caernos y levantarnos por nuestra cuenta.

 

Muchos de nosotros necesitamos una mano experta para recuperarnos.

 

A veces será necesario pedir ayuda, recurrir a un especialista que, con su experiencia y profesionalidad, sabrá encontrar las palabras y los caminos para mantener fuerte nuestra unión. Será ese ancla que, incluso con un mar movido, sabrá atracar, brindándonos un refugio seguro.

 

Sólo necesitas saber que ha llegado el momento.

 

No se puede pensar en construir algo mientras se destruye algo más. Sólo caminando en la misma dirección podremos superar los obstáculos y alcanzar nuestros objetivos.

 

 

 

 

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Angela Arlotta

arlotta.angela@gmail.com

Soy especialista en Atención al Paciente. Este Blog es mi proyecto más personal y visionario desde donde pongo al alcance de todos mis seguidores, con mucho rigor científico, mis conocimientos y experiencia en la atención de miles de pacientes de fertilidad durante más de 12 años. Mi misión es ser de ayuda práctica para los pacientes y también un importante apoyo emocional.

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