Clasificación embrionaria y posibilidades de embarazo

Classificazione embrionale -Clasificación embrionaria

Una calidad embrionaria excelente es fundamental para el éxito de las técnicas de fecundación in vitro y es crucial para el éxito de un embarazo.

La calidad embrionaria se define por la capacidad de los embriones para desarrollarse de forma armoniosa y saludable, manteniendo una morfología y una estructura celular normales. La clasificación embrionaria se basa principalmente en tres criterios principales: aspecto morfológico, velocidad de desarrollo y grado de división celular.

Veamos en detalle cómo se clasifican los embriones

 

El aspecto morfológico es uno de los parámetros más importantes para la clasificación de los embriones. Los embriones de buena calidad tienen una forma regular, un alto porcentaje de células del mismo tamaño y una membrana celular intacta. También deben estar libres de fragmentación celular, que puede indicar daños genéticos y comprometer la capacidad del embrión para implantarse en el útero materno.

La velocidad de desarrollo es otro parámetro importante para evaluar la calidad embrionaria. Los embriones de buena calidad deben seguir una secuencia específica de divisiones celulares y alcanzar la fase de blastocisto en un periodo de tiempo concreto. Un crecimiento lento de los embriones puede indicar problemas en su capacidad para crecer y desarrollarse adecuadamente.

El grado de división celular es otro aspecto importante a tener en cuenta al evaluar la clasificación embrionaria. Los embriones de buena calidad tienen un alto porcentaje de células en división y un bajo porcentaje de células muertas. Una división celular adecuada es esencial para garantizar el desarrollo armonioso del embrión y la formación de un blastocisto sano y viable.

 

¿Cuáles son las capacidades reales de implantación de los embriones de muy buena calidad?

 

En general, los embriones que cumplen los criterios de evaluación en cuanto a aspecto morfológico, velocidad de desarrollo y grado de división celular se consideran de excelente calidad. Por tanto, se supone que sus capacidades de implantación son elevadas. Sin embargo, existen otros elementos que pueden ayudarnos en la clasificación embrionaria y permitirnos saber si estamos ante embriones realmente fuertes y con altas posibilidades de implantación.

El cultivo hasta el estadio de blastocistos es fundamental para establecer la calidad embrionaria.

Además de la observación morfológica del embrión, como todos sabemos, es importante observar cómo se está desarrollando y su capacidad para alcanzar el estadio de blastocisto.

El desarrollo hasta el quinto día de cultivo ayuda a los biólogos a comprender la calidad real del embrión y cuál puede ser el problema de la no implantación.

 

Como sabemos, cuando nos enfrentamos a varios intentos fallidos, el 80% de las causas hay que buscarlas en la calidad del embrión, y el 20% restante se debe a factores externos (útero, endometrio, adenomiosis, etc.).

 

El blastocisto perfecto es el que ha alcanzado el grado máximo de expansión y posee una excelente estructura nuclear y celular.

5 AA el blastocisto perfecto

Cuando se lleva a cabo un tratamiento de fecundación asistida, siempre se espera disponer de embriones perfectos con altas posibilidades de implantación desde la primera transferencia.

Los biólogos, tras muchos años de experiencia, han establecido que la perfección en la clasificación morfológica de los blastocistos viene determinada por 3 elementos esenciales. Estos son: el grado de expansión, la estructura del núcleo (masa celular interna) y la estructura del trofoectodermo.

Pero, ¿significa esto que el embrión perfecto se implantará y el que tiene un grado de expansión menor no tiene ninguna posibilidad de arraigar?

En absoluto. Un embrión que en el día 5 no ha alcanzado el grado máximo de expansión, sino que se detiene en un nivel inferior, recibe una clasificación más baja, pero sus posibilidades de implantación no son nulas.

En este caso, de hecho, hablamos de un blastocisto precoz, que no tiene el grado máximo de expansión, pero que podría ser cromosómicamente sano. Un embrión que es sano cromosómicamente tiene  más posibilidades de implantación que un embrión de calidad superior. En la mayoría de los casos, estos embriones se dejan en cultivo hasta el día 6 para darles la oportunidad de seguir creciendo. Sólo se descartan cuando se bloquean.

¿Bonito significa sano? Desterremos un mito sobre la clasificación de los embriones

Como hemos dicho, la calidad de los embriones es un factor determinante del éxito de las técnicas de FIV.

Los embriones de buena calidad se caracterizan por un aspecto morfológico sano, un ritmo de desarrollo regular y un grado correcto de división celular. Identificar y seleccionar los embriones de mejor calidad es crucial para aumentar las posibilidades de éxito del embarazo y garantizar el nacimiento de un bebé sano y viable.

Pero bonito no siempre significa sano.

De hecho, no hay que olvidar que la clasificación de los embriones siempre tiene en cuenta únicamente el aspecto morfológico, descuidando el cromosómico, que no es perceptible al microscopio. Para ver si un embrión está cromosómicamente sano (que es lo que realmente aumenta las posibilidades de implantación) es necesario realizar un Diagnóstico Genético Preimplantacional.

 

¿Estamos diciendo, por tanto, que para ver nuestras posibilidades de embarazo debemos realizar siempre un diagnóstico preimplantacional?

No del todo. Como sabemos, las anomalías cromosómicas se deben a la edad avanzada. Un embrión de calidad 5AA de una mujer de 40 años tiene menos posibilidades de arraigar que un embrión de calidad 5 BB de una mujer de 30. Pero en medicina, como siempre hemos dicho, no hay certezas absolutas.

En conclusión.

Los embriones clasificados como de excelente calidad son los que cumplen determinados parámetros de desarrollo. Su tasa de utilización es muy elevada. Pero el embarazo es multifactorial, no todas las posibilidades residen en la calidad embrionaria, hay otros factores: útero, endometrio, parámetros hormonales, etc., que deben coincidir para aumentar las posibilidades de embarazo.

Sólo un diagnóstico personalizado ayuda a conocer las causas reales de una implantación fallida y aumentar las tasas de embarazo.

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Angela Arlotta

arlotta.angela@gmail.com

Soy especialista en Atención al Paciente. Este Blog es mi proyecto más personal y visionario desde donde pongo al alcance de todos mis seguidores, con mucho rigor científico, mis conocimientos y experiencia en la atención de miles de pacientes de fertilidad durante más de 12 años. Mi misión es ser de ayuda práctica para los pacientes y también un importante apoyo emocional.

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